miércoles, 22 de agosto de 2012

Nadie lo dijo

Nadie dijo que fuera fácil. Nadie nunca nombró aquello que se consiguiera sin esfuerzo. Nadie puso nada en bandeja para los demás. Cada uno lucha por lo suyo, busca su propio beneficio. Lucha por lo que para la persona es ''imprescindible'' (en un momento determinado, nada dura para siempre), por lo que quiere, por lo que en ese momento se le apetece luchar. Cada uno se pone sus metas y sus límites, y a raíz de ellos salen a encontrar lo que buscan. Tratan de conseguir lo que, en algún momento, se propusieron. Pero... cuando no se alcanza, llega la frustración, la angustia por haber intentado conseguir algo y no haberlo conseguido. La desesperación de haberse propuesto una meta y que de algún modo se  haya ido de las manos, aún nunca habiendo estado en ellas. La tristeza de conseguirlo, pero no saliera como se esperaba. Pero lo superas. Comienzas a proponerte nuevos retos, y esta vez, esperas conseguirlos, y si es así, que esta vez salga bien. Esta vez procuras actuar de otro modo (a ver si te va mejor). Así conformas tu vida, sigues distintas direcciones a ver donde llegas, a ver donde termina ese camino que, un día, decidiste emprender solo. Sólo tú y tus decisiones. Es cuando tú decides saltar las piedras o tropezarte, tú decides quienes te acompañan y quienes no, tú decides que dirección coger. En fin, tú decides que vida quieres vivir. Pero... toda decisión tiene sus consecuencias, y nadie sabe cuales son, ni tú cuando las decides. Por eso... nadie dijo que fuera fácil, nadie dijo si tus decisiones te beneficiarían o, en cambio, te traerían ''problemas''. Nadie dijo cuántas veces te equivocarías, ni cuántas veces te tocaría pedir perdón. No, nadie lo dijo. 

Y sí, he de decir, que por una parte, no estaría demás saber que lo que decides te beneficia y no hace mal a los demás. Que lo que haces, bien hecho está. Pero no, la vida se hizo de otra manera. Nadie sabe lo que pasará en los tres minutos siguientes al momento que vivimos. Y, bueno, en cierta manera, esto es lo interesante de la vida, no saber que vamos a vivir, a pesar de que quienes toman las decisiones somos nosotros. Vivimos con la incertidumbre de qué va a pasar, de cómo nos afectarán nuestras decisiones. Vivimos desesperados por no saber cómo enfrentarte a lo que venga, a no poder planear a largo plazo porque no está en nuestras manos. Perdemos media vida planeando para que al final sea el destino el que decida por encima de tus decisiones. Por eso, vive. Deja de planear y deja que los sucesos, simplemente, sucedan.

Y sí, hazte a la idea… Nadie dijo que fuera fácil.
                                                                                                                                                                           

Ele!

lunes, 20 de agosto de 2012

Sonríe..

Sonríe por todo lo vivido, por todo lo bueno que tienes cada día, por todas las personas que tienes alrededor, por ti, por lo que eres, por quien eres. Sonríe porque te lo mereces.
Sonríe por lo que has aprendido en todo este tiempo, por las heridas que te hicieron madurar, por las idas y venidas. Sonríe porque así, la vida es más fácil.
Sonríe porque sí, porque se te apetece. 










Porque sonreír nunca está demás.





                                                                                                                                                        Ele!

Hacia adelante


Hay veces que ser fuertes es la única opción, que hay que mirar hacia adelante aunque duelan las cosas que dejas atrás, pero no se puede hacer de otro modo. Hay  momentos en los que la situación te obliga a ello y debemos verlo. Se hace difícil justo ese momento pero más adelante, quizá, sea mejor así. La vida avanza, y tú avanzas con ella. Te llevarás mil cosas de ese camino recorrido, otras las dejarás a tu paso. Lo mismo ocurre con las personas, muchas de ellas comenzarán el camino contigo, y a mitad se quedarán. Otras, en cambio, caminarán a tu lado hasta el final. 

El hecho de que alguien no quiera caminar junto a ti no te debe frenar. Si realmente tiene que estar en tu vida, aparecerá a lo largo del viaje. Si no, he de decir que nadie es imprescindible. 
Tú también, en muchas de las ocasiones, serás el acompañante y no el protagonista. Muchas veces te quedarás en el camino de otros y otras, en cambio, llegarás al final con ellos. Sea cual sea tu decisión, sigue avanzando. Tú creas tu propio camino y ayudas a que los demás conformen el suyo. 


                        Como dije una vez, la vida es una sola y hay que querer vivirla..
                                        
                                                                                                                        Ele!

sábado, 18 de agosto de 2012

Heridas abiertas


Heridas que se abren y no se cierran. Por mucho que pase el tiempo, siempre recordaremos aquello que, un día, nos hizo daño, que nos hizo infeliz en algún momento, que alguna que otra lágrima nos sacó sin querer sacarla.. Heridas provocadas por unas malas palabras o gestos de personas que consideramos o considerábamos importantes, personas de las que no esperamos tales actitudes, pero aún así se reciben. Heridas que con el tiempo sanan, pero siempre se recordarán, por lo que de algún modo u otro, la herida quedará abierta. 
De ellas aprendemos, ellas determinan al fin y al cabo, lo que somos,  en lo que nos convertimos y seremos de ahí en adelante. Ellas determinan nuestras actitudes con nosotros mismos y con los demás, determinan nuestra forma de enfrentarnos a los problemas, a las situaciones que se plantean.. Gracias a esas heridas y a esas personas que en su momento nos hicieron daño, hoy somos lo que somos.

Así que por mi parte, doy las gracias, no por el daño, sino por OBLIGARME a ser QUIEN SOY.                        



                                                                                                                                                   




                                                                                         Ele!

martes, 14 de agosto de 2012

Mi decisión


Te ayudé, y escuché. He estado ahí cuando más lo necesitaste. Te hablé, te conté, te expliqué mil cosas por tu bien. Me mostré como soy, tú también. Hablamos durante horas porque lo necesitabas, necesitabas soltar lo que sentías, cómo te sentías y explicar el por qué de sentirte así. Te volví a escuchar, una y otra vez. Me preocupé. Mis oídos estuvieron para ti en cualquier momento, cualquier lugar, cualquier hora. No me lo pensé. Te animé. Traté de que sonrieras a cada rato. Lo procuré.


Ahora las cosas han cambiado (y si no es así, yo decido cambiarlas). No quiero estar en ese lugar, en esos momentos, ni a todas horas. No quiero necesitar de todo eso.  Creo que mi papel lo cumplí contigo y, una vez más, conmigo también. Estuve en el lugar, a la hora, y en el momento exacto cuando tuve que estarlo. A partir de ahora estaré en el momento y en el lugar que decida estar.


Dar un paso más sería caer..
.. y esta vez, yo decido cuando caerme.
                    

Hoy decido no correr el riesgo.


                                Ele!

lunes, 6 de agosto de 2012

Lo que callamos..


Lo que no contamos..
         Lo bien y feliz que nos sentimos hoy. Las verdades que hacen daño. Los recuerdos que entristecen. Las mentiras  que nos han dado. Las heridas sin curar. Los sentimientos sin aclarar. Las veces que nos hemos equivocado, que hemos fallado y a quienes. Las amistades perdidas. Las veces que lo hemos intentado. Las tristezas y alegrías que hemos llorado. Las veces que hemos tropezado. Las palabras que nos hacen daño. Los errores cometidos. Los silencios incómodos. Los gritos que atraviesan malas palabras. Los enfados tontos de cada día. El miedo a caer y no sabernos levantar..

                                                                                                   Ele!

viernes, 3 de agosto de 2012

Tristes encontronazos..


  
Tristes encontronazos con la realidad. Lo sabes pero tienes la esperanza de que no sea así, que llegue ese momento en el que digas, lo conseguí. Pero te engañas, ese día no llega, y quizás no llegará. ¿Lo triste? Que en el fondo lo sabes.  Lo intentas, buscas la manera, tratas de conseguirlo de alguna forma. Pero sigues autoengañándote. Así es más fácil. Aceptar la realidad es difícil. Permaneces así  bastante tiempo. Evitas darte cuenta de lo que de verdad hay. Hasta que llega el momento en el que te topas de frente con la realidad. Ves que finalmente, no lo consigues. No hay vuelta atrás. Es así. Decisión tuya aceptarlo para poder avanzar. Comenzar de nuevo. Buscar mil cosas en las que ocupar tu tiempo para no pensar. Tratas de callar tu mente cuando te lo recuerda. Entonces, buscas otras mil cosas más en las que entretenerte. Es lo único que necesitas. No pensar en el error que, quizá, cometiste, o simplemente, aquello que no conseguiste, tal vez, no estaba para ti.

¿Autoengañarnos? Nuestra única respuesta para no hacernos daño.
       Será entonces cuando terminamos más lastimados..
                                         
                                                                 
                                                                        Ele!