La caja nunca deja
de dar vueltas, nunca vuelve a ser igual. Trata de darle sentido a la vida,
trata de no pensar qué pasará mañana.
La caja es una mala herramienta en los días grises, pero se
endulza rápido con los buenos recuerdos. La caja engaña pero también ayuda a
llevar las cosas a ir por buen camino, solo necesita un poquito de tu
esencia,
Un poquito de ti, para ti.
La caja a veces ayuda y otras veces en cambio entorpece, a veces
te hace sonreír cuando recuerdas y otras veces te hace tropezarte, sólo hay que
alimentarla con buenos recuerdos e inolvidables. Es entonces cuando la caja
empieza a funcionar y te hace dar pasos adelante, sin que nadie te detenga,
porque ésta solo quiere lo mejor para ti, si tú decides que solo lo mejor está
por llegar.
P.D: Yo me apunto a que la caja (cabeza) solo
traiga lo mejor,
¿Y tú?
Ele!