Un año, ha pasado otro año más, complejo, lleno de vivencias, de personas, de momentos, de todo aquello posible de pasar en 366 días. 366 días únicos y que no se volverán a repetir. Días guardados en la memoria por todos aquellos momentos tan especiales como las personas con las que los he compartido. Recuerdo a cada uno de ellos, tanto a los que aún tengo presente como a los que no. Todos estuvieron en un lugar, en un momento determinado conmigo porque tenían algo que aportarme.

Este ha sido un año de extremos, de cosas buenas y no tan buenas, pero me quedo con todas. Las buenas las he disfrutado y las no tan buenas me han enseñado a ser más fuerte, a querer ser yo en cada momento, en disfrutar más de las pequeñas cosas y en tratar de ser feliz en cada oportunidad que tenga. Hoy hago balance, y quizás no fue el mejor año, pero hubieron personas, momentos, y 366 días inolvidables, y por ello gracias. Gracias por todo lo que he tenido, y hoy aún conservo. Brindo por los que estuvieron y ya no están, por los que están y estarán y por los que vendrán. Brindo por todos ellos y por mí. Sólo espero un 2013 lleno de sorpresas.
Ele!

