Por todos aquellos años que pasé lejos de aquí, y por todas
aquellas personas que un día conocí.
Hoy me siento frente a mí a
recordar aquellos momentos que viví, aquellas personas que formaron parte de
mí, mis amigos ya olvidados pero siempre amigos, mi familia, mi tierra, mi
vida.
Me gustaría saber más de
vosotros, no haber perdido el contacto, la amistad, la tan grande o pequeña
relación que teníamos. Recordarlos como algo mío aún… pero el tiempo pasa y os olvidasteis.
Yo, ahora, soy una entre un millón de las que pueden haber para vosotros, pero vosotros
fuisteis todo para mí en todos aquellos años y aún, hoy, estoy aquí pensando en
vosotros.
Yo vine con ilusión, nuevas experiencias me esperaban y estaba
dispuesta a experimentarlas. Vine dispuesta a todo y me encontré con nada. El
cambio no fue fácil, nadie me dijo que costaría tanto. Las lágrimas me las
bebía, eran un trago amargo que no terminaba. Y lo conseguí. El tiempo pasaba y
la visión hacia las cosas cambiaba, mi vida cambió de un día para otro y tuve
que buscar la manera de disfrutar de lo que empezaba a tener y de lo que me
esperaba. No podía aferrarme a lo que tuve. Hoy, después de casi 8 años, estoy
aquí siendo otra, en otro lugar, con otra gente, y otra vida. Muchas veces me
pregunto que hubiera sido de mí allí. Cómo hubieran surgido las cosas.
Preguntas de las que nunca tendré las respuestas.
Ahora, no sé si alegrarme por lo
hoy tengo y soy o entristecerme por lo que un día tuve y perdí. Lo que sé es
que aún os recuerdo, con una sonrisa por todo lo que vivimos y con tristeza
porque no sé si volveré a vivir momentos parecidos. Creedme que por mí os
hubiera tenido siempre, y os hubiera visto más a menudo, pero como sabéis no
siempre se tiene lo que se quiere, y muchas veces aunque lo intentes, la
situación no acompaña.
Sé que son muchos años, pero desde hace días necesitaba decir lo
dicho, y hoy, me doy permiso para
decirlo.
No
sabéis cuánto os echo de menos.
Ele!