Antes de decirme
nada, escúchame. Cuando me escuches, podrás juzgarme. No antes.
Sólo escúchame. Atiende a lo que tengo que decirte. Es muy
importante. Tanto para ti como para mí.
Necesito que prestes un poco de atención cuando te hablo. Lo hago
por ti y por mí.
Ten en cuenta lo que te digo. Te servirá en el algún momento.
Cuando menos te lo esperes, te acordarás de todo esto. Lo
necesitarás.
Tratarás de volver atrás. Aunque, ya será tarde.
Entonces recordarás cuando no hiciste caso.
Aunque duela, esto es así.
Lo sabes y lo sé.
Es inevitable aprender.
Ele!
Ele!

No hay comentarios:
Publicar un comentario