Te lo dije y no me escuchaste. Hiciste y,
deshiciste a tu manera. Me ignoraste.
Traté de que no volviera a suceder. No me
dejaste. Quise ayudarte, pero me apartaste.
Por más que intentaba hablarte, te tapabas
los oídos. Una pena.
Yo insistí, una y otra vez. De mí, pasaste. Lo hacía por ti, y lo sabías. Así lo dejaste.
Procuraba recordártelo a cada instante. Tú
preferiste olvidarte.
Te ayudé en cuanto podía. Estuve ahí
cuando lo necesitaste.
Más no podía hacer, en cuanto tú me
dijiste: Me volvió a pasar, ya es tarde.
Ele!

No hay comentarios:
Publicar un comentario